1 ene 2017

TekeTeke 2

AÑO: 2009
DIRECTOR: Kôji Shiraishi





















Después de ver unas cuantas películas suyas puedo decir que este cineasta se mueve por “modas”, según le dé al hombre. Entrando al mundillo del terror probó la senda de las SadaNami’s, pasando a su trilogía found footage y ahora ésta, donde nos encontramos, con las leyendas urbanas. Si bien es cierto que siempre he dicho que me cae bien este hombre, empiezo a dudarlo como director, pues quitando Noroi y Occult lo demás son mediocridades o menos políticamente incorrecto, basura. TekeTeke 2 es la secuela que nadie pidió, ya con la primera hizo todo lo que quiso sobre su urban legend monster y no entiendo para qué sacar una segunda entrega cuando la primera fue una catástrofe y encima ni del dinero podemos decir, porque si la anterior recaudó lo justo, de esta ya ni hablemos…

Lo digo desde ya, si crees que en esta nueva entrega te vas a cagar de miedo o piensas que va a superar a la otra, estás muy equivocado. La película es corta, pero se hace tremendamente larguísima, deseando que termine de una vez por todas dándote igual si se mueren todos, no, 2 o 3. Sobre la trama decir que en esta ocasión, nos alejamos del estándar definido en “TekeTeke” (esa especie de investigación pedorra, ¿recuerdas?) para pasar por el aro el típico slasher fantasmil adolescente. ¿El origen? Una pendejada escolar re contra vista hasta la saciedad y que en su intento de dar lástima, da vergüenza ajena. De hecho no entiendo esa especie de “zascas” o “turn down for whats” que se tiran las japonesas porque se les puede callar la boca tranquilamente con una tontería, pero en vez de hacer eso hay que seguir unas pautas de lo más estúpidas (y esto a la larga cansa, pero muchísimo). De hecho hay cierta escena donde ¿la prota? se va a encarar contra la reina de las abusonas (que no falte el estereotipo de ser una zorrona, por favor) y claro yo estaba esperando el DAB con la caja de palomitas en la mano ¿y sabes lo que pasa? Pues que baja la mirada para un lado y se va…

y PUNTO

No sé qué resulta más patético, la interacción entre nuestros personajes planos y vacíos (y el virgencito ese tímido con complejo de pene pequeño sacado de una anime moderno), la propia historia que aunque al principio engancha, al poco se va por el desagüe o el final. Sinceramente, cuando termina, te quedas igual que al principio y con sensación de haber perdido un valioso tiempo.

Lo bueno: colegialas sexys (y sobretodo la protagonista) y efectos especiales para ser una producción de bajo coste (bien cuidados)

Lo malo: el resto (sí, mete también las artificiales actuaciones y caras descompuestas por 
estreñimiento).

Somnífero médico, 


0 comentarios :

Publicar un comentario