3 ago 2016

Dragon (Wu Xia)

AÑO: 2011
DIRECTOR: Peter Ho-Sun Chan






















“Swordsmen” o como aquí llegó a España gracias a SelectaVision, “Dragon (Wu Xia)” (y creo que también internacionalmente tiene ese título) resulta esa típica película a la que la gente no le gusta, pero que a mí me encanta.


Ya de antemano aviso que soy un noob del cine de lucha oriental, no me he visto nada de Jackie Chan ni de Bruce Lee y los conozco sólo por lo que se habla popularmente: maestros de las artes marciales. Por lo que desconozco si este filme es uno del montón, está lleno de clichés mil veces vistos o qué; así que me voy a permitir reseñar la cinta desde mi ignorancia en el campo aunque dudo que exagere en demasía.

Lo más destacable de la peli son sus maravillosos efectos especiales. El ordenador se hace presente de una manera inapreciable, donde vemos todo muy cuidado al detalle, desde la ambientación, los escenarios y los efectos digitales especiales para ciertas tomas (como cuando el protagonista corta con el sable una gota de agua y se ve a cámara lenta).

La película aunque pueda tener una historia algo simple y que me suena a haberlo visto con anterioridad, lo que hace sacarla de lo común es su gran dirección. Como filme de artes marciales podría enfocarse solamente a las típicas escenas de lucha en la que vemos cómo los tíos se dan de ostias orientales de una forma bastante chula y con la que el ciudadano de a pie se queda con la boca abierta y algo eufórico (cuando no adrenalínico) por dentro, cabiendo la posibilidad que cierta secuencia cinematográfica haya suscitado la, a primera vista, suculenta idea de retomar el gimnasio. Pues sí, las escenas de peleas están súper mega bien hechas, pero la cinta no gira entorno a ellas, y eso es lo mejor.
Son un añadido, un extra para el entretenimiento que sirve de válvula de escape a la historia personal que rodean a los protagonistas. Un drama que se funde con una acción de una forma bellísima. Nuestro protagonista (un fabricante de papel) gana una pelea contra unos bandidos que asaltan la casa de su jefe. Rápidamente es proclamado un héroe en su aldea cuando se enteran que aparte de malhechores, era unos criminales bien buscados por la policía. Las cosas se torcerán cuando el detective encargado del caso empiece a preguntarse cómo es que un simple trabajador pudo derribar a dos mercenarios desalmados tan bien entrenados…
A partir de esa premisa nuestro detective (Takeshi Kaneshiro) cuyos ideales sobre el bien y el mal, la ley y la conducta humana (todo ello muy utópico) empieza a indagar acerca del popular salvador (Donnie Yen), descubre trapos sucios que agitarán la paz y tranquilidad que ahora lleva como vida nuestro protagonista. El plantel mostrado es exquisito, está muy bien narrado y aunque al principio la peli comienza con aires de comedia barata y pedorra, rápidamente recupera la compostura.

Como iba diciendo, la narrativa es esencial haciendo una película y en esta ocasión estamos ante una dramática y que despierta muy vivazmente varias emociones en el espectador (no, no vas a llorar). Creo que la sencillez de la idea la convirtió sin quererlo en una grandiosidad curiosamente desprestigiada por la crítica popular… La banda sonora tampoco se queda atrás, aportando un plus y un empuje más que significativo; tres cuartos de lo mismo para el vestuario, y a remarcar por el detective.

Además, la obra contiene unos muy buenos planos y se desarrolla en la China medieva del siglo XII por lo que también está guay que nos pongan por delante algo de historia de vez en cuando para sacarnos del marco típico actual.

Pasando por la puerta grande en Sitges 2012 y en el Festival de Cannes, yo, les animo a verla.




0 comentarios :

Publicar un comentario